jueves 19 de noviembre de 2009

Tronera a lo "yo"

Natu-dureza humana

ARGUMENTA la defensa de Mainar que el crimen de Fago no es el de «una persona ilustrada». ¡Como si la maldad entendiese de erudición o condición! Muchas - e ilustradas - plumas han llorado la realidad de que «el hombre es un lobo para el hombre» y este asesinato bestial - valga la redundancia- nos devuelve la cita a la mente. Pero el gran interrogante es qué «se cuece» en la psique del asesino - ilustrada o no. ¿Qué cruce de cables nos torna de hombre a lobo? ¿Habría luna llena aquella triste madrugada oscense? Porque Mainar se retracta de su primera declaración como quien, tras esotérica reconversión, no es capaz de asimilar el horror presenciado. Con la mirada perdida, se declara inocente y se redibuja como un héroe del pueblo; contradiciéndose y desdiciéndose en un caos declarativo que no logra convencer. Y no lo hace porque cualquier escenario escapa a nuestra comprensión. ¿Cuán grande ha de ser la ofensa para cobrársela con la vida?
Qué miedo da saber a este lobo humano. Qué miedo no saber qué puede despertarnos a la licantropía...

sábado 7 de noviembre de 2009

Próximamente...

Al coger otro puñado de palomitas rompió el silencio que, por un momento, se había instalado en la oscura sala.

Iban a empezar los trailers. ¡Le encantaban los trailers! Le dejaban una agradable sensación de querer ver más, saber más... de conocer esa historia, fuera cual fuese.

¡Sshhhs! ¡que empieza!

Una fecha: 2010 - fundido a negro...
Un lugar: Madrid - fundido a negro...
Y comienza a hablar una áspera y profunda voz masculina:

- Llegó huyendo de una vida llena de agujeros. No era desgraciada, pero tampoco realmente feliz. Necesitaba un cambio y lo necesitaba ya.
Llegó sin saber lo que se iba a encontrar. Con muchas ilusiones bajo el brazo y muchos miedos por todas partes.
Tras un largo viaje en coche, comienza su aventura...

Encontrará nuevos amigos, se reencontrará con los viejos y aprenderá a querer aún más a los que siempre han estado allí.
Encontrará amores efímeros e intensos - quién sabe si algo más... - e intentará olvidar para siempre otros idiomas.
Le pasarán miles de cosas. Algunas increíbles, otras... no tanto.

Camina sonriente por las calles de la capital. Ha encontrado su hogar sin querer.
Es feliz; tanto que puede empezar a construir su vida.
Está siempre en obras, como SU ciudad.
Hay mil cosas por venir... mil sorpresas... mil crisis... ¡una vida entera!
Cada día esta vida empieza. Y nunca ha estado menos sola.

Próximamente en cines... "Lo que tenga que pasar"



¡Qué bien! - pensó - ¡adoro los trailers que no te revientan la historia! Esto va a ser digno de ver, sí señor...
¡Qué ganas!


(y el tráiler bailaba al ritmo de esta canción)

miércoles 7 de octubre de 2009

La ciencia española no necesita tijeras

Necesita materiales, herramientas, investigadores con talento, innovación, motivación, apoyo... ¡recursos!

¿Y porqué los necesita? (Parece mentira que todavía haya quién no conoce la respuesta...)

Porque la ciencia española salva vidas. Porque las mejora. Porque es un detective que busca, incansable, la manera de que nuestro paso por la tierra dañe lo menos posible al medio ambiente, de que las necesidades y comodidades diarias afecten menos a nuestro bolsillo, de que podamos hacer uso de esas comodidades con la mejor salud... ¿Hace falta seguir?

Pues el gobierno ha decidido que lo mejor que pueden hacer ahora mismo es decirle a nuestro valioso detective: perdona Sherlock, pero tendrás que apañártelas con una lupa más pequeña. Mucho más pequeña. ¿Cómo que porqué? Porque estamos en crisis chaval y no podemos pagarte nada mejor, !que pareces nuevo!

Vamos, que estando estancados en una crisis el mejor remedio es apalear a aquellos que buscan nuevas iniciativas, a aquellos que son el motor de la innovación y la renovación.

Vamos a quedarnos en el sitio. Qué gran solución... ¿Qué tal si dejan en el sitio sus sueldos "muy señores míos"? Porque si todo para lo que da su trabajo es para tener estas ideas tan brillantes, mejor estaba ayudando a los que sí saben pensar.


Por suerte, no son pocos los que se dan cuenta de esto:

Ciencia sin recortes

jueves 1 de octubre de 2009

Fronteras, líneas, divisiones...

Cogió escuadra y cartabón y se dispuso a marcar los límites.
No tendrían un sólo punto débil. Líneas rectas perfectas, inamovibles. Tinta sobre papel. Imborrables.

Se sentó cavilando con la regla en la mano, dándose pequeños golpecitos en la rodilla... ¡Claro!, también necesitaba una longitud "x", calculada con esmero, para que no se le escapase nada. Tenía que ser un trabajo impoluto. Planeado, desarrollado y realizado con precisión milimétrica. Pura tecnología. Nada de artificios.

En sus planos comenzó por una lista. ¿Qué necesitaba separar? La simpatía de la amistad, el deseo del amor, la sinceridad del engaño, el esfuerzo rentable del vano, la justicia de la intolerancia...

Se pasó horas pensando y escribiendo. La lista daba vuelta a dos caras del blanco folio con encabezado azul celeste que había posado sobre su escritorio. Iba a ser un trabajo duro, de esos que ocupan toda una vida...

Se dispuso a materializar sus planos apoyándose en las firmes herramientas de plástico verde.
El esfuerzo le hizo sudar porque las líneas, una vez escapaban la punta de su rotring, se volvían indomables. Algunas dibujaban sinuosas curvas y se agitaban seductoras con la cadencia de un reptil. Otras se volvían invisibles a placer, paseándose por todas las tonalidades de gris habidas y por haber. Otras, símplemente, se plantaban verticales y testarudas, como postes telefónicos.

Pasaban las horas y los días, y su lienzo se asemejaba más al garabato de un niño que la precisa obra de ingeniería que había diseñado. Ya rozaba la desesperación cuando por fin decidió soltar el rotring y abandonar sus laboriosos planes. Se prometió no volver a derrochar semejante esfuerzo en tareas que le superaban.

Cual sería su sorpresa cuando, ante la perspectiva de una vida sin límites, su traidora herramienta de dibujo se alzó para trazar, con ayuda de sus labios, una hermosa sonrisa sobre su rostro.

Quién le iba a decir que no faltan las veces en que los finales que no planeas se disfrazan de fracaso para luego traer consigo las etapas más dulces. Etapas de esas que llenan una y muchas vidas. Etapas de esas que nos hacen, o eso dicen, madurar.






lunes 14 de septiembre de 2009

Quisiera...

Quisiera cruzar mares con la mente
y alcanzarte y llorarte y retenerte...
pero estoy aquí, y no voy a moverme
porque tú no estás. Sin más.
No estás porque no eres

Más que un espejismo, una ilusión
que vuelvo a construir de sueño en sueño
queriendo echarle freno al corazón
que vuelve y se revuelve hasta asfixiarme
en esta inundación de nada y aire.

Con su cruda verdad,
cruda y certera,
y con su exaltación de amor sin dueño.
Espero y me consumo en esta espera...
Quiero acercarte y es vano el empeño.
Quiero alejarte y siempre estás más cerca.


martes 1 de septiembre de 2009

Noches en vela y las cosas que nunca dije


No
me gustan las personas que sólo te quieren cuando tu felicidad asegura su felicidad y, cuando ya no eres interesante, no te quieren por ni para nada.
No me gustan los que afirman tener patente de corso en aras de un bien mayor, cuando ese "bien" no es más que el nombre bajo el que disfrazan aquello que les favorece. En cualquier caso, el fin nunca justifica los medios.
No me gusta la gente egoísta.
No me gustan aquellos que no tienen personalidad. No me gustan los que hoy son alguien y mañana son otra persona, dependiendo de a quien quieran complacer.
No me gustan los que ni son nada ni expresan creencia en nada si no tienen a alguien detrás que les guarde la espalda.
No me gustan los que dicen "te quiero" hoy y mañana lo olvidan. No mencionarás jamás el querer en vano.
No me gustan aquellos que, por no esforzarse, infravaloran el esfuerzo de los demás.
No me gusta la gente que sólo despierta su conciencia para victimizarse y, una vez cumplida su "función", la deja en coma hasta próximo aviso.
No me gustan las personas que, para sentirse bien, necesitan hacer de menos a los demás.
No me gusta la gente que carece de empatía, y que juega todas sus cartas a una fachada de simpatía.
No me gusta la gente que se escuda en la inevitabilidad de las cosas. No me gusta la gente cobarde.
No me gustas .

Me gusta la gente que siempre está ahí cuando la necesitas y que sabe que puede recurrir a ti cuando te necesitan.
Me gustan las personas que te miran a los ojos y siempre son sinceras, y te saben decir la verdad cuando es necesario y saben acompañarte en silencio cuando es necesario.
Me gustan aquellos que mantienen la cabeza bien alta ante los golpes de la vida, sin mirar, en cambio, a nadie por encima del hombro.
Me gustan los que reconocen sus errores y te piden perdón de corazón, y te perdonan de corazón.
Me gusta la gente que no da nada por perdido, que trabaja y lucha y se esfuerza en hacer su vida, y la de los demás, un poquito mejor.
Me gustan los que no dejan que las cosas pasen, los que saben que son ellos mismos quienes moldean su destino. Y recogen los frutos de sus actos. Y aceptan las consecuencias.
Me gustan aquellos que nunca olvidan quienes son, y que no cambian, sino que evolucionan.
Me gusta la gente que sonríe a la vida, incluso en los peores momentos. Los que no te cargan con sus desgracias pero te permiten, y te agradecen, que les cedas un hombro sobre el que llorar.
Me gustan las personas que cambian palabras por actos y que, cuando usan palabras, nunca faltan a su verdad.
Me gustan las personas que reciclan el rencor y con esa energía siguen adelante sin buscar venganza, sino símplemente felicidad.
Me gusta la gente generosa que sabe que "money can't buy me, love". Me gustan porque si les dejas te lo dan todo y no exigen nada a cambio.
Me gusta la gente que, al pasar los años, se vuelve más sabia y más fuerte.
Me gustan ellos.

Ellos hacen del mundo un lugar más sano. Tú te dejas absorber por tu propio egocentrismo y a la larga no aportas nada. A la larga, tu felicidad no puede ser real porque ¿quién, exactamente, eres tú?