jueves, 4 de febrero de 2010

Pies en polvorosa

En cuanto creyó percibir su presencia echó a correr tan rápido como le permitieron sus piernas.
Se arrepintió de haber dejado el gimnasio, de no comer tan bien como antes, de llevar una vida tan pausada. Su estado físico era bastante lamentable, mucho peor que antes. Pero corrió como una loca. Corrió tanto que se asombraba a sí misma.
Y dió igual, porque en todo momento le sentía detrás. Tan cerca que casi podía tocarla. Le sentía a su espalda. Como siempre. Incansable. Su pasado tenía mucho más fondo que ella. Por lo visto, se cuidaba bien.
La calle llegaba a su fin y sus fuerzas también se agotaban. Entonces vió lo que más había temido: un callejón sin salida. "Dead end" en inglés, ¡qué lengua tan exacta!
Cada zancada le acercaba más a aquel bloque de ladrillo, pero no podía volverse atrás, así que siguió corriendo.

Según avanzaba pudo ver que, en medio de aquel inoportuno muro, se alzaba una puerta de madera de roble labrado con dibujos celtas, dibujos de manzanos, de criaturas mitológicas... y con un curioso pomo dorado en el que se apreciaba un oso agazapado sobre algún otro árbol que no supo reconocer.
Justo frente a la puerta le esperaba alguien.
Al llegar frenó en seco, sin atreverse a mirar -como siempre- hacia atrás.
"¿Y tú quién demonios eres?", preguntó.
"Tú futuro."
"¡Pues déjame pasar!"
"Sólo pasarás con él." Y al decir esto señaló firmemente a su espalda.
Ella se quedó inmóvil un largo rato; pensativa, asustada. Al final hizo de tripas corazón y se dio media vuelta.
Y, como no, allí estaba: su pasado. Tenía todas las inperfecciones, todos los errores, todas las cosas desagradables que recordaba. Pero, a pesar de todo, la miraba con una sonrisa que le recordó tantas cosas hermosas a la vez que se le saltaron las lágrimas.
Le cogió de la mano y se giró mirando de frente a su futuro.
"Ya puedes abrir", le dijo.
Y los tres cruzaron la puerta, andando.
Y ya no volvió a correr más.
Pero sí que volvió al gimnasio...

5 comentarios:

obaobab dijo...

no nos tenemos que olvidar nunca del pasado (sea bueno o malo), al final es lo que nos hace ser como somos y pensar como pensamos...
un besín

Tiny Dancer dijo...

mira, te voy a poner unos cuantos topicazos:
somos lo que somos porque tenemos un pasado que nos ha llevado a ser este presente.
y olvidar el pasado es volver a caer en los mismos errores.
"Time present and time past
Are both perhaps present in time future,
And time future contained in time past"

y, si no, mira lo que hacen las demencias, cuando se pierde la memoria, también olvidamos quién somos realmente.

Tiny Dancer dijo...

lo de inés y mío es preocupante... firmando al tiempo y todo...

obaobab dijo...

yo un minuto antes :-)

LiZ dijo...

Como dijo el sabio Neruda: "El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error".

Me he reído y me ha gustado, mucho, cuentos con moraleja, quién pudiera!